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Receta

Helado de kéfir

El kéfir le da al helado una acidez fresca que recuerda al de yogur, pero con más personalidad. Se hace sin heladera, con un tenedor y un poco de paciencia.

Actualizado el 3 min de lecturaPor el equipo Natural Probio

Un helado de kéfir es de esos postres que sorprenden. A la primera cucharada parece un helado de nata, y enseguida llega la acidez del kéfir, fresca, que limpia la boca y pide otra. La nata le da la cremosidad y el kéfir la gracia. No hace falta heladera: un recipiente, un tenedor y unas horas de congelador.

15 min4 h6 raciones

Ingredientes

  • 500 ml de kéfir de leche espeso
  • 200 ml de nata para montar, bien fría
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Frutos rojos para servir (opcional)

Preparación

  1. Monta la nata con el azúcar hasta que forme picos suaves, sin llegar a firme.
  2. Mezcla el kéfir con la vainilla y añade la nata poco a poco, con movimientos envolventes.
  3. Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador y tápalo.
  4. Congela 4 horas y, durante las 2 primeras, remueve con un tenedor cada 30 minutos para romper los cristales.
  5. Saca el helado del congelador 10 minutos antes de servir y acompáñalo con frutos rojos.

Con heladera

Si tienes heladera, mezcla el kéfir, la vainilla y el azúcar hasta que se disuelva, añade la nata sin montar y vierte todo en la cubeta. En unos minutos tendrás un helado cremoso. Pásalo a un recipiente y termina de endurecer en el congelador si lo quieres más firme.

El kéfir, la clave de la textura

Cuanto más espeso el kéfir, más cremoso el helado. Usa un kéfir de leche entera, colado en su punto y reposado unas horas en la nevera. Si lo quieres aún más denso, cuélalo un rato en un paño para quitarle parte del suero: es el kéfir tipo griego del que hablamos en cómo conseguir un kéfir más espeso.

Si todavía no haces kéfir en casa, empieza con nuestros nódulos de kéfir de leche y la receta de cómo hacer kéfir de leche. En 24 horas tienes la base del helado.

Variantes

  • De frutos rojos: tritura 200 g de fresas o frambuesas con una cucharada de azúcar y mézclalas a medias con la crema, dejando vetas.
  • De miel y nueces: cambia el azúcar por miel y añade nueces picadas en el último removido.
  • De limón: ralladura de un limón y un chorrito de su zumo. Muy fresco.
  • Polos: vierte la mezcla en moldes de polo y congela sin remover. A los niños les encantan.
Truco: si el helado queda muy duro después de un día en el congelador, sácalo 15 o 20 minutos antes y remuévelo un poco: recupera la cremosidad.

Más postres con kéfir

Para un desayuno con el mismo espíritu, el batido de kéfir y plátano. Para la merienda, el bizcocho de kéfir. Y toda la base en la guía completa del kéfir de leche.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerlo sin nata?
Sí, solo con kéfir y azúcar, pero sale más cristalizado, como un sorbete cremoso. Remueve más a menudo para que quede fino.
¿Puedo reducir el azúcar?
Un poco, sí. El azúcar ayuda a que el helado no quede duro como un bloque, así que si lo reduces mucho, sácalo antes del congelador para servir.
¿Cuánto dura en el congelador?
Unas semanas bien tapado. Con el tiempo pierde cremosidad, así que lo mejor es tomarlo en los primeros días.
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