Disuelve 4 cucharadas de azúcar (unos 60 g) en un litro de agua sin cloro. Añade un higo seco, una rodaja de limón y 30 g de nódulos. Tapa el tarro con un paño y déjalo 24 horas entre 20 y 25 °C. Cuando el higo flota, cuela, embotella y vuelve a empezar con los mismos nódulos.
Lo que necesitas
Nada raro. Si tienes un tarro de cristal y un colador, ya tienes casi todo. Para un litro de kéfir de agua:
- 30 g de nódulos de kéfir de agua vivos. Con 60 g harás dos litros, doblando el resto.
- 1 litro de agua sin cloro. Mineral, filtrada o del grifo reposada unas horas en una jarra abierta.
- 4 cucharadas de azúcar, unos 60 g. Blanco, moreno o una mezcla de los dos.
- 1 higo seco. Da un fondo de sabor y, sobre todo, te dice cuándo está listo.
- 1 rodaja de limón, bien lavado, con su piel.
Y en cuanto a utensilios: un tarro de cristal algo mayor que un litro, una cuchara de madera o de plástico, un colador de plástico o de acero inoxidable, un paño limpio con una goma y una botella para guardar la bebida. Si te preguntas qué agua o qué azúcar dan mejor resultado, lo tienes todo en qué agua y qué azúcar usar para el kéfir de agua.
La receta, paso a paso
1. Prepara el agua azucarada
Vierte el litro de agua en el tarro y añade las 4 cucharadas de azúcar. Remueve hasta que se disuelva del todo. Si cuesta, disuelve antes el azúcar en un vaso de agua tibia y completa con agua fría.
2. Añade el higo y el limón
Echa el higo seco entero y la rodaja de limón. El higo se irá al fondo: es lo normal al principio.
3. Incorpora los nódulos
Añade los 30 g de nódulos. La primera vez, con su líquido de conservación y sin enjuagarlos. Comprueba que el agua no está caliente: tibia o fría, nunca caliente.
4. Tapa sin cerrar
Cubre la boca del tarro con el paño y sujétalo con una goma. El cultivo necesita respirar en esta fase, así que nada de tapa hermética.
5. Espera 24 horas
Deja el tarro en la cocina, entre 20 y 25 °C, lejos del sol directo y de la placa. No hace falta remover.
6. Cuela y empieza de nuevo
Retira el higo y el limón, cuela la bebida en una botella y pon los nódulos en un tarro con agua y azúcar nuevos para la siguiente tanda.
Cómo saber que está listo
A las 24 horas, el tarro te da varias pistas. No hace falta medir nada.
- El higo flota. Se ha hinchado, ha soltado su azúcar y el gas lo empuja hacia arriba. Es la señal más fiable.
- Hay burbujas finas pegadas al cristal o subiendo desde los nódulos, sobre todo si das un golpecito al tarro.
- El color ha cambiado. El agua clara se ha vuelto algo turbia, con un tono dorado si usas azúcar moreno.
- Huele fresco, un poco ácido, entre la sidra suave y la manzana verde.
- Sabe menos dulce que el agua del principio, con una acidez agradable.
Las primeras tandas pueden ser más tímidas. Los nódulos se están adaptando a tu cocina y es normal que tarden un poco en coger el ritmo. Te lo explicamos en los primeros días con tu kéfir de agua.
Ajusta el sabor a tu gusto
La receta base es un punto de partida. En unas pocas tandas aprendes a llevarla hacia donde quieres.
| Lo que buscas | Qué cambiar |
|---|---|
| Más dulce | Cuela unas horas antes |
| Más ácido y seco | Déjalo algo más de 24 horas |
| Sabor más hondo, a caramelo | Sustituye una cucharada de azúcar blanco por moreno o panela |
| Más limpio y claro | Solo azúcar blanco y menos tiempo |
| Más burbuja | Haz una segunda fermentación en botella cerrada |
La temperatura también cuenta mucho. En pleno verano, con la cocina por encima de 25 °C, el kéfir va más rápido y puede estar listo antes de las 24 horas. En invierno, si la cocina es fresca, quizá necesite unas horas más. Fíate del higo y de tu paladar más que del reloj.
Después de colar
Acabas de colar tu primer litro. Ahora tienes dos caminos.
Beberlo tal cual. Ciérralo en una botella y guárdalo en la nevera. Frío está mucho más rico: la acidez se vuelve refrescante y la burbuja, aunque discreta, se nota en la lengua.
Darle una segunda fermentación. Es lo que la mayoría acaba haciendo. Pones el kéfir en una botella de cierre hermético con fruta, la dejas cerrada a temperatura ambiente entre 24 y 48 horas y luego a la nevera. Sale chispeante, con el sabor de la fruta que hayas elegido. Prueba con nuestro kéfir de agua de fresa o con el de limón y jengibre. Todo el método está en la segunda fermentación del kéfir de agua.
Mientras tanto, los nódulos ya están en su tarro nuevo, con agua y azúcar, trabajando en la tanda de mañana. Así funciona: un litro al día, todos los días, con el mismo cultivo.
Los errores de principiante
Casi todos tienen fácil arreglo. Estos son los que más vemos:
- Cerrar el tarro con tapa. En la primera fermentación el cultivo necesita aire. Paño y goma.
- Usar agua con mucho cloro. El kéfir se vuelve perezoso. Deja reposar el agua o fíltrala.
- Echar los nódulos en agua caliente. El calor fuerte los daña. Espera a que el agua esté a temperatura ambiente.
- Poner el tarro al sol. Se calienta demasiado y el sabor se va hacia el vinagre.
- Usar edulcorante. Los nódulos no pueden alimentarse de él. Solo azúcar.
- Cambiar todo a la vez. Si algo no te convence, cambia una sola cosa por tanda: así sabes qué funciona.
Y una duda que siempre sale: el metal. Un colador de acero inoxidable no supone ningún problema para un contacto breve. Lo que sí conviene evitar es dejar los nódulos mucho tiempo en recipientes metálicos. Si algo no va como esperas, en problemas con el kéfir de agua tienes las soluciones una por una.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer kéfir de agua sin higo?
¿Hay que lavar los nódulos entre tandas?
¿Cuántos litros hago con 60 g de nódulos?
¿Puedo dejar el tarro más de 24 horas?
¿Todavía no tienes tu cultivo? Nuestros nódulos de kéfir de agua llegan vivos, en su líquido, con la guía paso a paso y envío gratuito a la península y Baleares. Tienes el resto de guías en la guía completa del kéfir de agua.
Kéfir de agua
Kéfir de leche
SCOBY de kombucha
Ginger Beer Plant
Dúo kéfir
Dúo burbujeante
Kit completo
Cuajo de ternera