Disuelve 60 g de azúcar en un litro de agua sin cloro, añade dos rodajas de jengibre fresco, un higo seco y los 20 g de Ginger Beer Plant. Deja el tarro tapado con un paño de 24 a 48 horas a temperatura ambiente. Cuela, embotella y deja las botellas cerradas 48 horas más antes de pasarlas a la nevera.
Los ingredientes de una tanda
- 20 g de Ginger Beer Plant, enjuagados.
- 1 litro de agua sin cloro.
- 60 g de azúcar, unas cuatro cucharadas.
- 2 rodajas finas de jengibre fresco.
- 1 higo seco.
El agua importa más de lo que parece. El cloro del grifo frena a los gránulos, así que usa agua mineral o deja el agua del grifo unas horas en una jarra abierta. El azúcar blanco da una ginger beer limpia y clara; el moreno, un fondo de caramelo y un color más dorado. Los dos funcionan.
El jengibre, mejor fresco y firme. Si la piel está tersa y huele fuerte al rascarla con la uña, es bueno. No hace falta pelarlo si lo lavas bien: la piel tiene mucho aroma.
Paso 1: prepara el agua dulce
Disuelve el azúcar en un vaso de agua tibia, removiendo hasta que no quede ni un grano en el fondo. Pásalo al tarro y completa con agua fría hasta el litro. Mete un dedo: tiene que estar a temperatura ambiente, nunca caliente. El calor por encima de 30 °C castiga a los gránulos.
Paso 2: jengibre, higo y gránulos
Corta dos rodajas de jengibre del grosor de una moneda y añádelas con el higo entero. Enjuaga los gránulos en un colador con un chorro de agua sin cloro y échalos al tarro. Al principio se van al fondo. Es normal.
Tapa con un paño de algodón sujeto con una goma, o con la tapa del tarro apoyada sin cerrar. El cultivo necesita respirar y el gas de esta fase tiene que poder salir.
Paso 3: la primera fermentación, de 24 a 48 horas
Deja el tarro en un rincón de la cocina sin sol directo. Lo ideal es una temperatura estable, entre 20 y 25 °C. A las pocas horas empezarás a ver hilillos de burbujas que suben desde los gránulos. Algunos gránulos subirán a la superficie, empujados por el gas, y volverán a bajar.
El agua se enturbia ligeramente y huele a jengibre y a algo parecido a sidra suave. Ese olor es buena señal. A partir de las 24 horas, prueba con una cuchara limpia. Lo que buscas es que el dulzor haya bajado claramente, que asome una acidez ligera y que pique un poco en la lengua.
- Si sigue sabiendo a agua con azúcar, déjalo más tiempo.
- Si ya está bastante seca y algo ácida, es el momento.
- No pases de las 48 horas: más allá se vuelve muy ácida y los gránulos se quedan sin alimento.
Paso 4: cuela y embotella
Retira el higo y las rodajas de jengibre. Cuela el líquido con un colador de plástico o de acero inoxidable y, con un embudo, llena las botellas dejando unos dos dedos de aire bajo el tapón. Ese hueco es donde se acumula la presión.
En este momento puedes darle tu toque: una rodaja más de jengibre, un poco de jengibre rallado si te gusta que pique, una tira de piel de limón o una cucharadita de azúcar si la primera fermentación ha sido larga y queda poco dulzor. La receta de ginger ale con limón es un buen primer ejemplo.
Los gránulos se quedan en el colador. Enjuágalos y empieza ya la tanda siguiente: así tu ginger beer nunca se interrumpe.
Paso 5: la segunda fermentación, 48 horas en botella
Cierra bien las botellas y déjalas 48 horas a temperatura ambiente. Aquí nace la burbuja: las levaduras siguen trabajando y el gas, que ya no puede escapar, se disuelve en la ginger beer.
Las botellas de cierre mecánico, las clásicas de gaseosa, son las más cómodas. Si tienes una botellita de plástico, llénala también: cuando al apretarla esté dura, las demás están listas. En verano, revisa a las 24 horas. En invierno quizá necesites el tiempo completo.
Después, todas a la nevera. El frío frena la fermentación y la ginger beer se asienta. Ábrela bien fría, despacio y sobre el fregadero la primera vez, hasta que conozcas cómo se comporta en tu casa.
Organizar las tandas
Con un solo tarro, el ritmo natural es este: arrancas una tanda, a los dos días embotellas y empiezas la siguiente, y a los dos días más tienes la primera botella fría lista para beber. A partir de ahí siempre hay ginger beer en la nevera.
| Día | Tarro | Botellas |
|---|---|---|
| Día 1 | Arrancas la tanda 1 | Nada todavía |
| Día 3 | Embotellas la tanda 1 y arrancas la 2 | Tanda 1 cogiendo gas |
| Día 5 | Embotellas la 2 y arrancas la 3 | Tanda 1 a la nevera, lista |
Las dos o tres primeras tandas pueden salir algo más suaves: los gránulos se están acostumbrando a tu agua y a tu cocina. Es normal y se corrige solo.
Si quieres entender mejor lo que ocurre dentro del tarro, en qué es la Ginger Beer Plant lo contamos con calma. Y para todo lo demás, sabores, cuidados y soluciones, tienes la guía completa de la ginger beer.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar miel en vez de azúcar?
¿Se puede hacer más de un litro?
¿Por qué mi ginger beer está turbia?
¿Tiene alcohol?
¿Todavía no tienes los gránulos? La Ginger Beer Plant llega lista para tu primera tanda, con su guía de inicio, por 15,90 €.
Kéfir de agua
Kéfir de leche
SCOBY de kombucha
Ginger Beer Plant
Dúo kéfir
Dúo burbujeante
Kit completo
Cuajo de ternera