Esta es la kombucha que conquista a los que dicen que no les gusta la kombucha. El jengibre fresco pica en la garganta, el limón levanta el sabor y la burbuja recuerda a una ginger ale casera. Se prepara en diez minutos con una kombucha ya fermentada. Si todavía no la tienes, empieza por la guía de cómo hacer kombucha.
Ingredientes
- 1 litro de kombucha de primera fermentación
- 1 trozo de jengibre fresco de unos 3 cm
- El zumo de medio limón
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, para más burbuja)
- Unas tiras de piel de limón (opcional)
Preparación
- Pela el jengibre y córtalo en rodajas finas, o rállalo si lo quieres más picante.
- Reparte el jengibre, el zumo de limón, el azúcar y la piel de limón en el fondo de las botellas.
- Llena las botellas con la kombucha, deja unos dedos de aire en el cuello y ciérralas bien.
- Déjalas a temperatura ambiente, a la sombra, de 2 a 5 días. Con 3 días suele estar en su punto.
- Abre una botella para comprobar la burbuja y, cuando te guste, pasa todas a la nevera.
- Cuela al servir y bébela muy fría.
Rodajas o rallado
Las rodajas dan un picor limpio y suave, que se nota al final del trago. El jengibre rallado suelta mucho más, y la kombucha sale picante de verdad. Si te gusta fuerte, rállalo y deja la botella un día más. Si es la primera vez, ve a lo seguro con las rodajas.
Usa jengibre fresco, firme y con la piel brillante. El jengibre en polvo no da el mismo sabor y deja un poso turbio.
Más burbuja, menos burbuja
La burbuja sale del azúcar que queda en la kombucha. Si tu primera fermentación fue larga y la base está muy ácida, la cucharadita de azúcar marca la diferencia. Si la base todavía está algo dulce, puedes saltártela.
El calor también cuenta. En verano, a 25 °C, dos días pueden bastar. En invierno, quizá necesites cuatro o cinco. Ábrela siempre sobre el fregadero: el jengibre es de los ingredientes que más gas producen. La guía de la segunda fermentación te explica cómo abrir sin sustos.
Variantes
- Con cúrcuma: añade una pizca de cúrcuma fresca rallada junto al jengibre. Color dorado y un fondo terroso.
- Con lima: cambia el limón por lima. Más aromática, más tropical.
- Con hierbabuena: dos hojas en cada botella. Muy fresca para el verano.
- Con miel: sustituye la cucharadita de azúcar por miel. Burbuja más fina y un toque floreado.
Si te gusta este perfil picante, te encantará también la ginger beer, una bebida con su propio cultivo: echa un ojo a todo lo que contamos sobre la ginger beer. Y si quieres seguir con la kombucha, la de frutos rojos es el contrapunto dulce de esta.
Cómo servirla
Muy fría, en vaso ancho con hielo y una rodaja de limón. Entra muy bien como aperitivo, con unas aceitunas o unos boquerones en vinagre, y también después de una comida pesada, cuando te apetece algo que limpie la boca.
Para hacerla con regularidad, solo necesitas tener siempre una tanda en marcha. El SCOBY de kombucha llega con su líquido iniciador, y en una semana tienes la base de esta receta.
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