Es la kombucha más fotogénica y una de las más fáciles. Los frutos rojos tiñen la bebida de rosa en pocas horas, aportan mucho azúcar para la burbuja y un aroma que llena el vaso. Si te gusta el kéfir de agua de frutos rojos, esta es su prima con fondo de té. Necesitas una kombucha ya fermentada: si te falta, la guía de cómo hacer kombucha te lleva de la mano.
Ingredientes
- 1 litro de kombucha de primera fermentación
- 100 g de frutos rojos: fresas, frambuesas, arándanos o moras, frescos o congelados
- 4 hojas de hierbabuena (opcional)
Preparación
- Lava los frutos rojos y corta las fresas en trozos pequeños.
- Aplasta ligeramente la fruta con un tenedor para que suelte su jugo.
- Reparte la fruta y la hierbabuena en el fondo de las botellas.
- Llena con la kombucha, deja unos dedos de aire en el cuello y cierra bien.
- Deja las botellas a temperatura ambiente, a la sombra, de 2 a 5 días. Con 3 días suele estar en su punto.
- Comprueba la burbuja en una botella, pasa todas a la nevera y cuela al servir.
Fresca o congelada
La fruta congelada funciona incluso mejor que la fresca. Al congelarse, sus células se rompen y al descongelarse en la botella suelta todo el jugo. El color sale más intenso y la burbuja llega antes. Es también la forma de hacer esta receta en enero, cuando las fresas de verdad están lejos.
Si usas fruta fresca, que esté bien madura. Las fresas un poco pasadas, que ya no apetecen en el plato, son perfectas aquí.
Qué té va mejor
Con una base de té verde, los frutos rojos brillan: la kombucha sale ligera y muy afrutada. Con té negro, el resultado es más redondo, con un fondo que recuerda a la mermelada. Las dos están buenas. Si quieres probar las diferencias, la guía de qué té usar te cuenta cómo cambia cada uno.
Combinaciones que funcionan
- Fresa y albahaca: cambia la hierbabuena por dos hojas de albahaca. Muy de verano.
- Frambuesa y limón: frambuesas y una tira de piel de limón. Más ácida, muy refrescante.
- Arándanos y jengibre: un par de rodajas finas de jengibre. Color morado y un final que pica.
- Moras y vainilla: un trocito de vaina de vainilla abierta. Sabe a postre.
Los frutos rojos dan mucho gas. Si hace calor, abre una botella al segundo día y, si está muy viva, pásalas ya a la nevera. La guía de la segunda fermentación te explica cómo manejar la presión.
Cómo servirla
En copa, con hielo y unos frutos rojos congelados que hacen de cubitos. Para una merienda en la terraza o como bebida sin alcohol en una cena, queda muy elegante. Si te ha gustado, prueba la versión de otoño: la kombucha de manzana y canela.
Para tener siempre una base lista, mantén una tanda fermentando mientras bebes la anterior. Con el SCOBY de kombucha y su líquido iniciador, empiezas esta misma semana.
Kéfir de agua
Kéfir de leche
SCOBY de kombucha
Ginger Beer Plant
Dúo kéfir
Dúo burbujeante
Kit completo
Cuajo de ternera