La kombucha ya tiene un fondo natural a manzana. Esta receta lo multiplica. El zumo aporta dulzor y mucho alimento para la burbuja, la canela le da calidez y el conjunto recuerda a una sidra suave. Apetece sobre todo en los meses fríos y, de paso, es la mejor manera de arreglar una tanda que se te ha ido de ácida. Necesitas una kombucha ya fermentada: si no la tienes, empieza por cómo hacer kombucha.
Ingredientes
- 1 litro de kombucha de primera fermentación
- 150 ml de zumo de manzana natural
- 1 rama de canela
- Media manzana en dados pequeños (opcional)
Preparación
- Parte la rama de canela en trozos, uno por botella.
- Reparte el zumo de manzana, la canela y los dados de manzana en el fondo de las botellas.
- Llena con la kombucha, deja unos dedos de aire en el cuello y cierra bien.
- Deja las botellas a temperatura ambiente, a la sombra, de 2 a 5 días. Con 3 días suele estar en su punto.
- Abre una para comprobar la burbuja y pasa todas a la nevera.
- Retira la canela y cuela al servir.
Qué zumo elegir
Un zumo de manzana sin azúcar añadido, cuanto más natural mejor. Los turbios tienen más sabor. Si tienes licuadora, el zumo recién hecho de una manzana ácida, tipo reineta, te da una kombucha muy aromática, con una acidez viva.
La canela, en rama. La molida se queda flotando, enturbia la bebida y deja una textura arenosa en el fondo del vaso.
La mejor base: té negro
Esta receta pide una kombucha de té negro. Su sabor redondo, a miel y a fruta madura, es el compañero natural de la manzana y la canela. Con té verde también funciona, aunque el resultado es más ligero. La guía de qué té usar te explica cómo influye cada uno.
Variantes de otoño e invierno
- Con jengibre: dos rodajas finas por botella. Picante y especiada.
- Con clavo y anís estrellado: un clavo y media estrella de anís. Sabe a Navidad.
- Pera y cardamomo: cambia la manzana por zumo de pera y añade una vaina de cardamomo abierta.
- Con piel de naranja: una tira sin la parte blanca. Más aromática.
Las especias enteras sueltan sabor despacio. Si la dejas más de tres días, la canela se nota mucho. Prueba y ajusta en la próxima tanda. Para todo lo que tiene que ver con la presión y el tiempo en botella, la guía de la segunda fermentación lo detalla.
Cómo servirla
Fría, en un vaso de sidra, para acompañar un queso curado, unas castañas asadas o un bizcocho casero. Los días de mucho frío, también apetece a temperatura ambiente, sin hielo, como una bebida de sobremesa.
¿Te gusta el picante? La kombucha de jengibre y limón es la siguiente que deberías probar. Y si todavía no tienes tu cultivo, el SCOBY de kombucha llega con su líquido iniciador para que tu primera tanda esté lista en una semana.
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