Si te gustan los sabores picantes y secos, con mucho cuerpo, elige la Ginger Beer Plant. Si prefieres algo ligero y afrutado, que cambie cada semana con la fruta de temporada, elige el kéfir de agua. Los dos se hacen con agua, azúcar y un cultivo en gránulos, los dos dan burbuja natural, y pueden convivir perfectamente en la misma cocina.
Lo que tienen en común
Los dos son cultivos vivos de levaduras y bacterias que viven en gránulos translúcidos. Los dos comen azúcar disuelto en agua y lo transforman en ácidos suaves, aromas y gas. Los dos se cuelan al final de cada tanda, se enjuagan y vuelven al tarro, y los dos crecen con el tiempo.
Y los dos dan bebidas sin lácteos, con burbuja propia cuando se embotellan cerradas, y con trazas de alcohol, en general por debajo del 1 %.
Las diferencias, de un vistazo
| Ginger beer | Kéfir de agua | |
|---|---|---|
| Sabor | Picante y seco | Afrutado y ligero |
| Cuerpo | Más denso | Más fluido |
| Por litro | 20 g de gránulos, 60 g de azúcar, 2 rodajas de jengibre, 1 higo seco | 30 g de nódulos, 4 cucharadas de azúcar, 1 higo seco, 1 rodaja de limón |
| Primera fermentación | 24 a 48 h | 24 h a 20-25 °C |
| En botella | 48 h | 24 a 48 h, con fruta |
| Ritmo | Una tanda cada dos días | Una tanda al día |
| Desde | 15,90 € | 12,90 € |
El sabor: picor contra fruta
La ginger beer tiene un carácter muy marcado. El primer trago es fresco, el segundo empieza a calentar la garganta, y al final queda un recuerdo seco, casi de especias. Es la bebida de quien echa pimienta a todo y busca algo que aguante un plato con fuerza.
El kéfir de agua es más discreto en la base: un agua ligeramente ácida, con notas de higo y limón. Su gracia está en la segunda fermentación. Una fresa, unas rodajas de piña, unas hojas de menta: cada botella sale distinta. Recetas como el kéfir de agua de limón y jengibre se acercan, de hecho, al terreno de la ginger beer, pero más suaves.
La burbuja
Las dos bebidas cogen gas en botella cerrada. En la ginger beer, la burbuja suele ser más fina y cremosa, con una espuma que sube despacio al servir. En el kéfir de agua, con fruta y en verano, puede ser muy intensa, casi de champán. Con cualquiera de los dos conviene usar botellas de cierre mecánico y abrirlas con cuidado la primera vez.
El trabajo de cada día
Aquí la diferencia es de ritmo. El kéfir de agua pide atención cada 24 horas: colar, enjuagar y volver a empezar, unos dos minutos. La ginger beer va más despacio, con una tanda cada dos días aproximadamente. Si tienes una agenda apretada, ese día de margen se agradece.
En cuanto a ingredientes, son casi los mismos: agua sin cloro, azúcar y un higo seco. La ginger beer añade jengibre fresco; el kéfir, una rodaja de limón y la fruta que quieras en botella.
Cuál elegir según tu caso
- Te gusta el picante y los sabores adultos: Ginger Beer Plant.
- Te gusta jugar con la fruta de temporada: nódulos de kéfir de agua.
- Buscas una base para cócteles sin alcohol: ginger beer, sin dudarlo. Prueba el moscow mule sin alcohol.
- En casa hay niños que quieren su refresco: el kéfir de agua con fresa suele ganar. La ginger beer suave, con poco jengibre, también tiene sus fans.
- Quieres una bebida todos los días: kéfir de agua, por su ritmo de 24 horas.
En la mesa y en la cocina
La ginger beer pide comida con carácter. Acompaña muy bien un curry, unas costillas a la barbacoa, un pescado con soja y jengibre o un plato de tacos picantes. En la cocina sirve para marinar, para glasear zanahorias o para desglasar la sartén después de dorar un pollo.
El kéfir de agua es más de aperitivo y de sobremesa. Va bien con una ensalada de verano, con quesos frescos o con fruta. Bien frío, en una copa con hielo y una hoja de menta, sustituye sin problema a un refresco de tarde.
¿Y por qué no los dos?
Es lo que acaba haciendo mucha gente. Ocupan poco sitio, los ingredientes son los mismos y los ritmos encajan bien: el kéfir de agua cada día, la ginger beer cada dos. Así siempre tienes en la nevera algo afrutado y algo con picante.
Solo una regla: cada cultivo en su tarro y con su colador. Si los mezclas, uno acaba imponiéndose al otro y pierdes el carácter de los dos.
Para empezar con el kéfir, la guía de cómo hacer kéfir de agua te lleva de la mano. Para la ginger beer, está la guía completa de la ginger beer. Y si dudas entre más fermentos, el asistente de qué fermento elegir te lo pone fácil.
Kéfir de agua
Kéfir de leche
SCOBY de kombucha
Ginger Beer Plant
Dúo kéfir
Dúo burbujeante
Kit completo
Cuajo de ternera