Mezcla 600 ml de kéfir de agua con el zumo de un limón y dos cucharadas de azúcar en una fuente ancha. Congela, rasca con un tenedor cada media hora y en unas cuatro horas tienes un granizado ácido y refrescante. Sírvelo con hierbabuena.
Ingredientes
- 600 ml de kéfir de agua de fresa o de limón y jengibre
- El zumo de 1 limón
- 2 cucharadas de azúcar
- Unas hojas de hierbabuena para servir
Preparación
- Disuelve el azúcar en el zumo de limón, removiendo bien.
- Mezcla el zumo azucarado con el kéfir de agua en una fuente ancha y poco profunda.
- Mete la fuente en el congelador.
- Al cabo de una hora, rasca la superficie con un tenedor para romper los cristales de hielo.
- Repite cada 30 minutos durante unas 3 horas, hasta tener un hielo granulado y suelto.
- Sirve enseguida en vasos fríos con unas hojas de hierbabuena.
El kéfir ideal para el granizado
Cualquier kéfir de agua sirve, pero los que han pasado por una segunda fermentación con fruta dan los granizados más sabrosos. El kéfir de agua de fresa da un granizado rosado y goloso. El de limón y jengibre, uno cítrico con un punto picante que despierta.
Al congelarse, el kéfir pierde casi toda su burbuja, pero conserva la acidez y el aroma. El azúcar es necesario: sin él, el hielo se vuelve un bloque duro difícil de rascar. Las dos cucharadas son el mínimo para una textura suelta.
Variaciones
- Con sandía: tritura un par de rodajas sin pepitas y mézclalas con el kéfir antes de congelar.
- Con café: mitad kéfir de limón, mitad café frío, para un granizado de sobremesa diferente.
- Con frutos rojos: usa el kéfir de frutos rojos y sírvelo con unas frambuesas frescas.
- Con piña: el kéfir de piña y menta da un granizado tropical.
Cómo servirlo
En vasos que hayan pasado un rato en el congelador, para que no se derrita enseguida. Una hoja de hierbabuena encima y una cuchara larga. Después de una comida de verano es un postre ligero que limpia la boca. Y a media tarde, cuando aprieta el calor, desaparece en un momento.
Si te sobra, guárdalo en un táper en el congelador. Antes de servirlo otra vez, déjalo unos minutos a temperatura ambiente y vuelve a rascarlo con un tenedor.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerlo sin azúcar?
¿Puedo usar un kéfir muy ácido?
¿Se puede hacer en máquina de helados?
Para tener kéfir siempre a mano, empieza por cómo hacer kéfir de agua en casa. Con unos nódulos de kéfir de agua vivos haces un litro cada día, suficiente para beber y para tus granizados. Más recetas en la guía completa del kéfir de agua.
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