Una kombucha que se ha quedado demasiado ácida no se tira: se convierte en vinagre de kombucha. Más suave que un vinagre de vino, con un fondo de manzana y un punto de té, hace unos aliños con mucha personalidad. Esta vinagreta es la forma más sencilla de empezar a usarlo. Si quieres saber cómo se obtiene ese vinagre, lo contamos en la guía de la kombucha demasiado ácida.
Ingredientes
- 3 cucharadas de vinagre de kombucha o de kombucha muy ácida
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de mostaza
- 1 cucharadita de miel
- 1 chalota pequeña
- Sal y pimienta negra recién molida
Preparación
- Pica la chalota muy fina y ponla en un tarro pequeño con el vinagre de kombucha y una pizca de sal. Deja que repose 5 minutos.
- Añade la mostaza y la miel y remueve hasta que se disuelvan.
- Vierte el aceite de oliva, cierra el tarro y agita con fuerza hasta que la vinagreta espese y se vuelva opaca.
- Prueba, ajusta de sal y pimienta y aliña justo antes de servir.
Por qué reposar la chalota
Esos cinco minutos en el vinagre suavizan la chalota. Pierde el picor agresivo de la cebolla cruda y gana un dulzor que equilibra la acidez de la kombucha. Si no tienes chalota, media cebolleta o un diente de ajo muy picado hacen el mismo papel.
Con qué kombucha
Cuanto más ácida, mejor. Una kombucha que lleva semanas fermentando y ya no tiene nada de dulzor es ideal. Si la tuya todavía es bebible, sirve igual, pero la vinagreta saldrá más suave y algo más dulce: reduce la miel o quítala.
La kombucha de té negro da un aliño más redondo y oscuro. La de té verde, uno más claro y herbáceo, perfecto para ensaladas de hojas tiernas. También puedes usar el líquido de tu hotel de SCOBY cuando lo renueves: es muy ácido y muy aromático.
Con qué servirla
- Ensalada de tomate y melocotón con hojas de albahaca: la acidez de la kombucha y la fruta se entienden de maravilla.
- Escarola con granada y nueces, la ensalada de invierno por excelencia.
- Lentejas o garbanzos fríos con pimiento, cebolla morada y perejil.
- Verduras asadas, como calabaza o berenjena, recién salidas del horno.
- Pescado a la plancha, con unas gotas por encima en el último momento.
Variantes
- Con hierbas: añade perejil, cebollino o eneldo picados al final.
- Más cítrica: sustituye una cucharada de vinagre de kombucha por zumo de naranja.
- Con yogur: dos cucharadas de yogur o de kéfir de leche y tienes un aliño cremoso. Si te interesa este camino, mira nuestra salsa de kéfir y pepino.
- Con sésamo: cambia parte del aceite de oliva por aceite de sésamo tostado y añade unas semillas. Ideal para una ensalada de col.
Más ideas con vinagre de kombucha
Una vez que lo tienes, lo usarás para todo: marinadas, encurtidos rápidos de cebolla morada, un chorrito en el gazpacho. La idea es tener siempre una botella en la despensa, y eso es fácil cuando tienes una kombucha en marcha. Cada tanda que se te pasa, o el líquido que sobra al renovar el hotel, va a la botella del vinagre.
Si todavía no haces kombucha, el SCOBY de kombucha llega con su líquido iniciador. En una semana tendrás para beber, y en unas cuantas más, tu propio vinagre. Y para la parte que se bebe, empieza por la kombucha de manzana y canela.
Kéfir de agua
Kéfir de leche
SCOBY de kombucha
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